miércoles, 16 de septiembre de 2009

Valores

Ahora que están aquí las “Fiestas Patrias”, tengo presente que se habla mucho de “Valores Patrios”, “Símbolos Patrios” y diversas maneras de vivir el nacionalismo, que es algo que caracteriza a cada pueblo o cultura, haciendo separaciones por nación, o por estados, o por ciudades, o barrios o colonias.
Dentro de esas vivencias, se elije el término de “Valores” para definir cuáles son las cosas más importantes para la nación, o el grupo, o la persona en particular. Y hablando de las personas en lo individual (dejaré a las autoridades y los maestros continuar con el tema de la Patria -aunque con la globalización y las invasiones culturales están pasando muchas cosas, ¿verdad?-), y por lo mismo que son individuales, más que definirte desde mis experiencias y conocimientos cuales son los valores que debes vivir, mejor te comparto un ejercicio para que tomes conciencia de cuáles son, y entonces sí, de manera consciente y plena los utilices como la herramienta efectiva que son para tomar decisiones.
¿Qué quiero decir con esto? Que los valores son “criterios trascendentes de vida”, los cuales usamos para definir las cosas importantes de nuestra vida, lo que nos identifica como personas en lo particular y como parte de grupos -familia, escuela, empresa, estilo de vida, comunidad y así sucesivamente- y así decidir si las cosas que hacemos caben, o encajan, en nuestro modelo particular de vida. Esto lo podemos saber poniendo atención en el grado de comodidad, o incomodidad, que sentimos al elegir entrar o no en la situación del caso. Otro indicador integrado en tu sistema de auto-monitoreo, es el grado de compromiso, y este lo percibes en la calidad del involucramiento que tienes en tu actuar, en el grado de acción y participación (¿si no hay acción, que caso tiene estar comprometido?). Así que desde la óptica que te comparto, de emplear los valores como criterios para evaluar tus acciones y compromisos, desde el punto de vista de tomar acción en el rumbo de perseguir tener “momentos plenos” en el camino a lograr tus “mayores metas”. Y dado que son cosas importantes para nosotros, y son útiles para tomar decisiones, es bueno saber que normalmente estaremos decidiendo, dentro del área de los valores, si lo que está en la situación o contexto es algo que nos atrae (por ejemplo, encontrar ahí libertad, respeto, armonía, desarrollo, etc.) o es algo que nos aleja (estados como la humillación, la culpa, el rechazo, y así).
Reitero, aquí no hablo ahora de los valores para describir un sentido de moral o de filosofía, sino como que cosas hay importantes en nuestras vidas, que finalmente son características personales que nos definen y constituyen parte de nuestra esencia.
Entonces, ahora te comparto el siguiente ejercicio, que puedes hacer este próximo día festivo, en una salida al parque que tengas con tu familia, o en un momento de compañía de ti mismo (soledad es una cosa, estar acompañado de ti mismo es algo muy diferente). Esto es lo que podemos hacer para conocer nuestros valores:
Piensa en que es lo más importante para ti acerca de tu vida.
1. Encuentra 3 experiencias importantes en tu camino por la vida. Digamos que pueden ser el nacimiento de un hijo, un paso de año escolar de manera notable, un reconocimiento especial, y en fin, momentos con los que te identifiques plenamente desde el punto de vista que son muy especiales para ti. Otra manera de acercarte a las cosas importantes para ti es pensando en las cosas que te “prenden” hacia la alegría o el enojo. Otro acercamiento es pensando en las personas que más han llamado tu atención (familiares, maestros, figuras de autoridad, personajes de la historia, alguien con quien te identifiques de alguna manera o te haya sido digno de admiración).
2. Piensa en la primera de esas experiencias. ¿Por qué es importante para ti en este momento? Tal vez no lo viste así de importante en su tiempo. Escribe unas tres frases clave acerca de ese momento.
3. Ahora escribe unas tres palabras clave acerca de las palabras más relevantes en cada una de las tres frases que acabas de escribir. Tal vez ya tengas de nueve a doce palabras ahí. Por ejemplo, si tu experiencia importante fue lograr cierta venta, tal vez ahí encuentres valores como elevación de autoestima, entusiasmo, sensación de éxito, la celebración. Ahora toma una de estas palabras y amplía de nuevo la lista (éxito puede llevarte a pensar en reconocimiento, triunfo, lograr dinero).
4. Repite este proceso para las otras dos frases clave. Esto te llevará a tener de 12 a 30 palabras. Si en tu lista alguna palaba se repite, solo cuéntala como una. Ahora tienes escrita tu propia lista de “Valores”.
5. Ahora, de esa lista podemos encontrar nuestra “Jerarquía de Valores” de la siguiente manera: Elimina una palabra de todas las que hayas escrito. Este será uno de tus criterios de decisión más bajos. Tal vez si está o no está presente cuando tomas una decisión no te es tan relevante. Ahora elimina otra palabra, y luego otra, hasta quedarte con siete (pueden ser 5 o 10 también, sin embargo 7 es un numero práctico). Revisa que dentro de las siete no haya palabras o conceptos repetidos.
6. Viene el momento crucial, y aquí el propósito es dejar una lista de esos 7 valores. Para hacer tu elección, piensa en ¿de los 7, si tuvieras que elegir, a cual renunciarías? Y así sucesivamente, hasta quedarte con una palabra final. Tu “Valor Supremo”.
Espero que este ejercicio te resulte útil e interesante, y de ser el caso, compártelo con tus seres queridos. Crear conciencia entre los que me rodean de cómo hacer mejores decisiones, es mi contribución esta semana al crecimiento de mi México. ¿Quieres participar en ello?

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